0Views 0Comments
Tomelloso impulsa un nuevo discurso para el Airén: de uva masiva a referente de identidad
El Airén busca su lugar en el vino de calidad y empieza a construirlo desde Tomelloso
La variedad blanca más extendida del viñedo español inicia un cambio estratégico. Técnicos, cooperativas y expertos internacionales coinciden en que el Airén puede competir en calidad, identidad y proyección exterior si redefine su posicionamiento.
La conversación sobre el futuro del Airén ha cambiado de tono. Ya no gira en torno al volumen de producción, sino a su capacidad de adaptación y expresión.
En una jornada celebrada en Tomelloso, representantes del ámbito científico, cooperativo y empresarial abordaron una cuestión central: cómo transformar la percepción de la variedad blanca históricamente asociada a grandes producciones en una referencia con identidad propia dentro del panorama vitivinícola.
Más que una cuestión técnica
Uno de los mensajes recurrentes fue que el desafío actual no es tecnológico. La enología contemporánea permite elaborar vinos técnicamente impecables en casi cualquier contexto.
El verdadero reto es conceptual: dotar al Airén de un relato coherente que conecte con mercados exigentes y consumidores que buscan autenticidad.
Las experiencias presentadas demostraron que esta uva puede ofrecer perfiles muy distintos cuando se trabaja con:
- Crianza sobre lías
- Fermentación en tinaja
- Recuperación de métodos tradicionales
- Elaboraciones de guarda
- Espumosos de perfil seco
La versatilidad apareció como su principal fortaleza.
Internacionalización sin cargas previas
En el ámbito exterior, el diagnóstico fue sorprendente: el Airén no arrastra una imagen negativa consolidada en los mercados internacionales.
Eso abre una oportunidad estratégica. A diferencia de otras variedades que deben redefinir percepciones históricas, el Airén puede construir su posicionamiento prácticamente desde cero, vinculado al territorio manchego y al valor del viñedo viejo.
Producción y diferenciación: dos caminos compatibles
La jornada también puso sobre la mesa la convivencia entre modelos productivos.
Las grandes cooperativas continúan siendo el eje del volumen, mientras que proyectos más pequeños exploran nichos de identidad, mínima intervención y expresión de suelo.
Lejos de resultar incompatibles, ambos enfoques pueden reforzarse si el mensaje al consumidor está bien segmentado.
Nuevos horizontes: espumosos y destilados
Otra de las líneas destacadas fue el potencial del Airén en elaboraciones menos convencionales.
Los espumosos brut nature elaborados con esta variedad evidencian su capacidad gastronómica, mientras que en destilación ofrece cualidades interesantes para crianzas prolongadas en madera.
La idea de excedente queda desplazada por la de especialización técnica.Un punto de partida, no un cierre
El encuentro concluyó sin grandes proclamaciones, pero con una conclusión compartida: el Airén dispone de herramientas agronómicas, técnicas y comerciales para redefinir su papel.
El siguiente paso dependerá de la capacidad del sector para construir un relato sólido que combine tradición, innovación y visión internacional.
Las conclusiones, en un extenso documento que resume lo más destacable de toda la jornada, se pueden descargar en https://wineup.es/descargas/















